Un camino en la troika de Santa (Cuento de Pascuas) ® Chiquipedia

Un paseo en el trineo de Santa

Era la víspera de Natividad y Carlitos había decidido que ese año iba a quedarse toda la oscuridad despierto aguardando la arribada de Santa. La criatura hacía años que se preguntaba cuál era el atractivo que le dejaba volar por sobre toda la urbe, visitando cada fogón de cada casa.

Sus ojos se cerraban de sueño, en el momento que vio pasar mediante su claraboya un microscópico deslizador conducido por un abuelo de sotabarba blanca, cálido de pieles de el comienzo a los pies y todo sucio de suciedad.

– “Es ese, debe serlo”, – pensó Carlitos quien bajó corriendo al exhibición en el que ahora se hallaba Santa llenando los calcetines de regalos. Desprovisto miedo nadie se le abalanzó encima, rodeando apenas con sus manitas el abultamiento redonda de Santa.

Santa lo miró afectuosamente con sus mejillas rosadas y con una ademán alegre que marcaba sus hoyuelos le preguntó. – “¿Qué haces no obstante despierto, no conoces que inclusive porvenir no puedes ver tus regalos?”

A lo que Carlitos le respondió firmemente. – “Santa te he estado aguardando toda la anochecer porque deseo solicitarte un regalo diferente en esta Natividad. Deseo que me lleves contigo en tu deslizador y me dejes asistirte a adjudicar el entretenimiento y los regalos a los pequeños”.

Santa lo pensó mientras unos segundos y viendo que la criatura aguardaba impacientemente una réplica le respondió. – “Por consiguiente conoces que, esta anochecer harás mi copiloto, te has portado realmente bien este año con lo que te lo mereces”.

Subieron sin más ni más al deslizador lleno de juguetes que estaba aparcado en el techo y volaron por los cielos más veloz que un ciclón huracanado. A lo largo del paseo Santa silbaba, reía y llamaba a sus renos por sus nombres ¡Corran Fragor y Cometa! ¡Más veloz Inquieto! ¡Vamos Exhalación! ¡Apúrense que los pequeños aguardan! Y por poco en un oscilar Carlitos y Santa visitaron todos y cada uno de los hogares de la urbe, dejando los regalos de cada chiquillo.

Por la mañana continuador Carlitos se levantó de su hamaca y recordó cada detalle de la inverosímil anochecer que había pasado. Desprovisto saber si aquello había sido un sueño o bien ciertamente había ocurrido, bajó corriendo las escaleras y halló sus regalos. De poco sin duda estaba seguro, y es que Santa había estado allá.

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  1. claudia Roa G.Respondermuy atractivo, estudio para técnico en párvulos primer ciclo y en computación nos solicitaron explicar sobre una pagina web educativa y me están ayudando muchas gracias mil.
  2. Luz dannyResponderMe maravillan sus cuentos y a mi hija que tiene 6 años aun. Gracias.
  3. WandaResponderCada anochecer mi hijo no se marcha a dormir exento su cuento. Como me quedé desprovisto colección consulté en línea y los conocí. Son preciosos los cuentos. Los aconsejo. Me agradaría cierto viejito de los hermanos Grimm.

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